La intención de fijar topes salariales en el ayuntamiento xalapeño es buena, pero la perspectiva que se presenta en la nota de Rubén Rojas (Diario de Xalapa, 8 de abril de 2008) deja muchas suspicacias que merecen ser aclaradas para evitar la percepción de que el tabulador que se asignó el cabildo capitalino es una verdad a medias. De inicio se plantea que el Presidente David Velasco tendrá una remuneración mensual de 54 mil 999 pesos –me pregunto si irse un peso arriba generaría algunas molestias fiscales-, los regidores 40 mil y los directores 34 mil. Esta propuesta atribuida al regidor Ricardo Ruíz, se desdibuja cuando se expone en la misma nota “el cuerpo edilicio aprobó por unanimidad fijar límites a las percepciones mensuales de los servidores públicos municipales, según lo cual los regidores ganarán al mes de 38 mil a 44 mil pesos, dependiendo de las comisiones edilicias que se tengan a su cargo.”
En la siguiente cita, los paréntesis son míos, cuando Ricardo Ruíz le precisa a Rubén Rojas que “un regidor ganará un sueldo base de 40 mil pesos (primero habla de un máximo insuperable y después se evidencia que en el posicionamiento ante medios se evita enumerar compensaciones, bonos, pago de mantenimiento vehicular, gasolina entre otros que seguramente incrementan sustanciosamente la quincena), el secretario del ayuntamiento percibirá de 32 mil 800 a 39 mil 900 (hubiera sido conveniente que se detallara cual sería el criterio para delimitar las variaciones tan amplias del ingreso), el tesorero obtendría la misma cantidad, en tanto que el síndico llegaría a ganar hasta 49 mil 999 y el alcalde 54 mil 999 pesos (en estos dos últimos casos resalta que si existe un límite definido).”
Si la intención es mostrar ante la ciudadanía responsabilidad en el manejo de los recursos públicos, el imperativo de transparencia mediática que decidió utilizar Ricardo Ruíz, era apuntar cual era la diferencia de dinero que recibiría por ejemplo el regidor asignado a la comisión de parques y jardines, panteones o limpia pública. Dichos lapsos discrecionales de máximos y mínimos de sueldos también se apuntaron para directores, coordinadores y jefes de unidad. No hablo de pillería, sino de presuntas imprecisiones de un entusiasmado regidor que se ufanaba de la aprobación de su propuesta y un error grave del gabinete de comunicación del ayuntamiento, porque era sencillo diseñar un cuadro que representará de manera gráfica los topes y criterios del tabulador.
Una cifra indignante es la que se deriva del comentario de Ricardo Ruíz, en el sentido de que la actual comuna cobra 42% menos que el anterior cabildo. Por simple operación matemática, Ricardo Ahued se llevaba 94 mil 827 pesos y sus regidores 68 mil 925. Monetariamente y en cuanto a desgaste político, significa más ser regidor que diputado local. A este respecto quiero destacar a Juan Manuel Díez, alcalde de Orizaba, pues junto con su síndico -en un acto inédito sin precedentes en todo el país- decidieron no cobrar un solo centavo durante su gestión. Una muestra excepcional de solidaridad con el llamado de austeridad del ejecutivo estatal.
Pero vuelvo a lo dicho por el edil en comento, porque la siguiente aseveración resulta inadmisible y contradice cualquier criterio de racionalidad presupuestaria. El cabildo “además autorizó la erogación de 880 mil pesos para financiar la coedición del libro Vida y obra de don Justo Félix Fernández”. Independientemente de haber sido una persona de rancio abolengo, no le veo beneficio alguno en que se utilicen los impuestos de los xalapeños para elaborar un libro que vanaglorie al pariente fallecido, al paisano acaudalado, al hombre que fue concesionario del Hipódromo de las Américas a lo largo de casi 9 sexenios. Es de una vanidosa soberbia patrocinar con el erario esta obra que al parecer será editada de manera suntuosa, porque esta muy claro, es una “coedición”, habría que indagar quién y cuanto más aportará a este proyecto.
Afirmo que es de mayor relevancia crear ediciones populares sobre la obra de grandes xalapeños que han forjado una vida de méritos intelectuales y artísticos. Libros que difundan los valores de gente que ha florecido de esta Atenas Veracruzana como el Maestro Sergio Galindo, el presidente Sebastián Lerdo de Tejada o xalapeños adoptivos como Sergio Pitol y Emilio Carballido. Justo Fernández hizo grandes obras para el alto clero -pero ese es un mundo ajeno a lo cívico-, aunque se desconocen hospitales o escuelas patrocinadas por él. Quién fuera padrino de comunión de Carlos Salinas, murió en 18 junio de 2002 con un pendiente ante el IPAB de 600 millones de pesos. David, sé justo y modifica esta mala decisión. luisguifranco@gmail.com
La nota en alusión

















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