Sé es joven cuando se ve la vida como un deber. Jesús Reyes Heroles
El exhorto de observar un acto comprometido con los más altos valores, es más elocuente y persuasivo que cualquier orden. La vocación antes era entendida únicamente en el ámbito de lo religioso como un llamado divino al sendero de predicar el misterio de la salvación, ya fuera en el sacerdocio, las mujeres en el noviciado y los laicos como misioneros. En la época actual el concepto es adoptado y contextualizado en otras materias, como el caso de quienes sienten el llamado para desarrollarse en el servicio público.
Los generosos tocados por la palabra sagrada, meditan para lograr la fortaleza necesaria para alejarse de las tentaciones de la carne. Para aquel que experimenta sinceramente una vocación por la política, de acuerdo al notable político y escritor español Gabriel Elorriaga, “ha de saber lo que quiere saber con su propia vida, si pretende responsabilizarse de asuntos que afectan la vida de los demás”. Una vez más se visualiza a Max Weber cuando decía que el ejercicio del poder se debe tener presente la idea suprema de la ética de la responsabilidad.
Definitivamente no se puede aspirar a ser un buen político si los principios de buena conducta se encuentran en estado de hibernación. Para el politicastro, las contingencias de cualquier naturaleza, son la materia prima que puede utilizarse para la ventaja personales, donde la honorabilidad es directamente proporcional a la minúscula dádiva. De ahí el interés que ha mostrado el Gobernador Fidel Herrera Beltrán por superar los terribles males que pervierten a la política. De acuerdo al texto constitucional, los partidos políticos son el único medio legal para acceder al poder público, de ahí que sus ánimos incluyentes y de respeto hacia las otras expresiones sociales no va en contra del exhorto que hace a sus correligionarios del PRI.
En la antesala de la XX Asamblea Nacional Ordinaria, a realizarse en Aguascalientes el 23 de agosto, el Ejecutivo Estatal hace una arenga al pensamiento de los priístas para hacer de la vocación el instrumento para innovar y dar los resultados que Veracruz de Ignacio de la Llave requiere: “para mantener y consolidar nuestra presencia es necesario el trabajo diario de todos nuestros militantes, en todas las trincheras y posiciones de la vida, cumpliendo nuestro deber en el trabajo, en el taller, ante la educación de nuestros hijos, fortaleciendo a la familia, en el estudio, en las actividades empresariales y en el servicio público, sin cansancio y en permanente actividad y teniendo muy presente, que lo único que hace que los logros sean honrosos es alcanzarlos a base de vencer dificultades. La gran responsabilidad de servir a los demás implica trabajo continuo, desvelo y esfuerzo y los de verdadera vocación de servidores públicos, además de la lealtad y de la honorabilidad tienen que estar dispuestos a la entrega permanente al trabajo.”
Este llamado a la vocación revolucionaria, es un acto de sinceridad pura en donde el gobernante pide a sus compañeros militantes que lo acompañen en ese gran esfuerzo para consolidarse como la vanguardia política de Veracruz. Por ello José Yunes sintetiza “La lucha política no se agota. Mientras haya demandas sociales, mientras existan grupos que crean en la superación de su comunidad, mientras haya ciudadanos que tengan fe en la fuerza de los pueblos para la superación colectiva, el Partido Revolucionario Institucional tiene una razón para existir. El trabajo político Requiere de organización, perseverancia y lealtad. Exige disciplina e incluso sacrificios variados. Demanda la presencia activa y entusiasta de mujeres y hombres con corazón generoso y de espíritu alerta.”
Antes de ganar la contienda electoral del 2009, el PRI debe ganar el debate. La mejor polémica puede partir desde el interior, desempolvar la autocrítica. La réplica no es falta de disciplina. No se trata de una reunión de una masa irreflexiva en tierras hidrócalidas ni de turismo político, lo que se requiere es que todos los delegados se encuentren aplicados para dar contenido a la oferta política y organización a la estructura partidista.
El maestro Herrera ayer rememoró a su maestro, Jesús Reyes Heroles: “La juventud tiene, junto con los adultos y los viejos de nuestro partido, una dura tarea: movilizar al pueblo, hacer que la conciencia popular se convierta en irrefrenable actividad popular, que el pueblo se movilice en apoyo de aquellas transformaciones que sólo con él pueden hacerse. No creemos en los gobiernos desde arriba; nuestro gobierno sólo marchará si se logra la movilización popular». La vocación sólo es útil si nos hace actuar ahora. darthfranco@gmail.com















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