Verónica Woodhouse
Más allá de si es cierto o no que la oposición, entiéndase el PAN, orquesto y puso en marcha una campaña negra para desestabilizar a la entidad y generar así una psicosis colectiva por los altos índices de inseguridad que se registran en estas tierras, tal y como lo denunció el gobernador Fidel Herrera Beltrán, lo cierto es que si las autoridades estatales, quieren recuperar la confianza de la ciudadanía, tendrán entonces que dejar de lado las declaraciones y agarrar al toro por los cuernos para combatir con eficacia a los hampones y delincuentes que impunemente han hecho de Veracruz su casa.
La población tiene miedo, es cierto, ¿cómo no tenerlo si desde un tiempo para acá, no pasa ni un día sin que en algún punto de esta entidad se registre, una balacera, un levantón, una ejecución o un secuestro?
Las estadísticas con las que tanto les gusta jugar a nuestros gobernantes, a pesar de reflejar verdades a medias, rara vez mienten y, estas, no son nada halagadoras si lo que se pretende es promocionar a Veracruz como una entidad tranquila y segura.
Algo esta fallando en el gabinete de Seguridad, eso es un hecho, pues de otro modo, por más campañas que se orquestaran e implementaran para desestabilizar la imagen de esta administración, las autoridades estatales, no se verían rebasadas por la delincuencia organizada, tal y como ha venido sucediendo.
La ciudadanía no es tonta, por lo tanto no se dejaría llevar por «infundíos y chismes» de supuestos levantones, si no aparecieran por doquier cadáveres (con mensajes incluidos) de personas impunemente ejecutadas por el hampa.
Ahora bien, si esto, junto con las extorsiones y los innumerables ilícitos que a plena luz del día se cometen en estas tierras, también forma parte de un extraño plan para desestabilizar a la entidad, pues entonces, se debería de actuar conforme a derecho contra los presuntos responsables de semejante atrocidad.
Por lo pronto, ya quedó demostrado que los cuerpos de inteligencia de los malosos, son más eficaces que los de casa, puesto que ya entregaron con todo y mensaje incluido al presunto secuestrador que escapó cuando la ministerial rescató al veterinario Juan Carlos Mata.
El cuerpo del exagente policiaco cazado y ejecutado por el brazo armado del Cártel del Golfo, en esta ocasión, no tenía ningún mensaje dirigido a las autoridades, más bien, la advertencia fue dirigida a todo aquel que utilice la letra Z para cometer sus fechorías.
«Ezto les pasará a todos los secuestradores que actúen en nuestro nombre. Nosotros no secuestramos, ni extorsionamos. Atte: Grupo Z Cártel del Golfo».
La ciudadanía lo que quiere es vivir tranquila, confiar en los cuerpos policíacos, pero sobre todo, en los gobernantes, quienes entre otras cosas, fueron escogidos para garantizar la seguridad del pueblo, a quién no le importa si los delitos cometidos en sus calles y colonias, son del ámbito federal o estatal.
Así pues, tanto la federación, como los gobernadores de las 32 entidades federativas, al igual que el Jefe de Gobierno del Distrito Federal, siempre y cuando efectivamente se le quiera ganar la partida al narcotráfico y a la delincuencia organizada, tendrán que dejar de lado los discursos para Limpiar sus cuerpos policíacos, los cuales, indiscutiblemente, han sido penetrados.
PS: Para como están las cosas, seria sumamente saludable que las pruebas de confiabilidad que se efectúan a los mandos medios de la Secretaría de Seguridad Pública de la entidad para descartar nexos con el hampa, incluyeran la prueba del polígrafo, siempre y cuando ésta, se practicara por alguna institución cualificada, ya que de lo contrario, así estuviera certificada ante notario, de nada serviría.
Comentarios: verowoodhouse@gmail.com















Deja un comentario