Sin lugar a dudas los enfrentamientos a lo largo y ancho del territorio mexicano entre los narco-secuestradores y las agrupaciones encargadas de guardar el orden están en aumento y son situaciones que han trastocado la vida de la sociedad mexicana, pero el atentado contra pacíficos e inocentes ciudadanos michoacanos que estaban festejando el CXCVIII Aniversario del inicio de nuestra guerra de Independencia y que hasta el momento de redactar la presente ha costado ya 8 muertos, más de 100 heridos, entre los cuales hay aproximadamente 15 niños y dentro de éstos lesionados existe la penosa posibilidad que algunos más mueran, da un giro total a la situación.
Este atentado contra integrantes de la sociedad civil mexicana, convierte a estos grupos de asesinos de ser parte de la llamada delincuencia organizada, en guerrilleros. Porque una acción es atacar a las fuerzas de seguridad del Estado -lo que no puede justificarse desde ningún punto de vista- y otra es el asesinar a sangre fría a niños, niñas, jóvenes y adultos que están en un estado de indefensión total y no le han hecho daño a nadie.
Creo que con esta acción por parte de éstos perros (discúlpenme amigos y nobles animales), la discusión de si el Ejército Mexicano y la Marina deben de dejar esta lucha a las fuerzas policíacas, ya se acabó. Los terroristas cuando actúan en algún lugar del mundo lo hacen con la intención final de que sus acciones derroquen a los gobiernos en turno, que son contra los que están luchando. Acabar con los gobiernos establecidos, romper con el orden instituido, en pocas palabras derrocar el gobierno de una nación, lo que desde donde se le quiera analizar, tiene que ser combatido con todas las fuerzas que tiene el Estado, y en el caso que nos ocupa esas fuerzas están una parte en el Ejercito y Marina de México y por la otra, la sociedad mexicana.
Sociedad que después de 70 años de tener un gobierno priísta, tuvo la madurez necesaria para poder llevar a cabo un cambio de gobierno sin alteración de ningún tipo, y que ahora por un grupúsculo de atrofiados, la paz social que se tiene y la incipiente democracia que estamos aprendiendo a vivir lo perdamos. Lo que México vive en estos momentos costo muchas vidas y sufrimientos a la nación. La acción del Presidente de México y del Ejercito Mexicano debe ser contundente ya, para que esta situación no avance. Hasta el viernes. opinionmarioj@live.com.mx















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