LUIS GUILLERMO FRANCO
Estas líneas inician su recorrido por la plana, haciendo patente el más sincero respeto hacia las víctimas del avionazo ocurrido el pasado martes en la Ciudad de México y con solidaridad para los familiares y amigos que enfrentan la pérdida trágica de sus seres queridos. Es perturbadora la forma en que ocurrió este hecho tan lamentable, que nos ha sacudido a todos por la manera en que ocurre y el contexto en que acontece. Sin duda todos los mexicanos nos hemos conmovido –particularmente- ante el deceso del Secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño Terrazo. El discurso oficial se ha centrado en hacer expresas sus condolencias y también declarar categóricamente que habrá un esfuerzo coordinado entre muchas instancias –incluso con asesoría internacional- para esclarecer los motivos de este accidente.
El escenario violento que se ha ido dibujando durante el desarrollo de la estrategia federal de lucha contra la delincuencia organizada, ha causado muchas bajas tanto entre las sociedades criminales como con los policías. Es ocioso enumerar los enfrentamientos de veloces partículas de metal ávidas de alojarse en la carne, pero muy en especial me refiero al caso de las granadas que ribetearon con sangre la Noche Mexicana de Morelia. El 15 de septiembre los civiles fuimos los agredidos, y por esa misma razón nos sentimos desamparados ante nuestra ratificada vulnerabilidad ante actos de terrorismo. El diagnóstico es peor, porque los órganos de inteligencia del Estado Mexicano se encuentran al parecer muy limitados ante este tipo de asuntos (pero que esperar, si la CIA no pudo anticiparse al derrumbe de las Torres Gemelas) crueles y sorpresivos.
Desgraciadamente esta brutal experiencia, hace inevitable que se especule a priori sobre un presunto atentado hacia quienes tenían un papel preponderante en cuestiones de seguridad nacional. Independientemente de lo que resulte de las investigaciones, el saldo anímico nacional no es el óptimo, pues el Presidente Calderón ha sido herido muy de cerca –siempre fue referida la estrecha relación personal que existía entre él y Juan Camilo- y eso no conviene a nadie que se precie de creer en un país de instituciones. Sin distinción de afinidades políticas o credos, las encuestas indican que hay repudio y a la vez desesperanza por lo ocurrido porque la percepción mayoritaria es que la aeronave fue saboteada. Estas lucubraciones son producto de la “tenue” psicosis nacional que se ha conformado. El propio Víctor Murguía lo mencionó ayer “por lo pronto la gente habla y, verdad o mentira, relaciona la caída del jet con un narcoatentado, lo que de ser cierto sería algo funesto”.
A la espera de la versión consecuente a las investigaciones, el Presidente debe actuar de inmediato conforme a las atribuciones que le otorga la fracción segunda del 89 constitucional, me refiero a designar al nuevo Secretario de Gobernación. No me atreveré a dar nombres en este momento, o a enjuiciar las cualidades del relevo (esto ha sido escrito durante la madrugada del miércoles, 5 de noviembre), ajeno a cualquier jaloneo político que pueda darse en el obvio reacomodo, no hay mayor problema legal ni institucional porque la sola voluntad del ejecutivo federal basta para definir el cambio. El responsable de la política interna no tiene su investidura por mandato popular, sino por asidero legal que le otorga esta facultad al Jefe de Estado (y de Gobierno).
En el México moderno, se trata de la muerte en ejercicio de lo más alto del gobierno federal (el número dos). Lo lamentable de esto, es que si no se resuelve la violencia de hoy, un escenario terrible que espero no suceda, es lo que ocurriría el 2020, segundo año de ejercicio del Presidente X. La crónica que espero que no sea escrita diría: “Ante la escalada brutal de violencia que ha tenido el país durante la última década, hace unos minutos los mexicanos fuimos testigos de un episodio más de odio, pero en esta ocasión la víctima fue el Presidente de la República, el Señor X. Un atentado acabó con la vida del Ejecutivo Federal, mientras encabezaba la entrega de apoyos a las víctimas del huracán Cecilia, en la Ciudad de Villahermosa. Una granada de fragmentación provocó el deceso de él y de 9 personas más”. De acuerdo al 84 constitucional, el Congreso se erigiría de inmediato como Colegio Electoral para nombrar un interino y convocaría en los 10 días posteriores a la designación del mismo, a elecciones en un periodo no menor de 14 meses ni mayor de 18. Espero que estemos a tiempo de evitar esto, hoy la sustitución de Juan Camilo Mouriño es insisto, una cuestión de voluntad. Perder a un ejecutivo sería algo muy grave para la República.
BLACK POWER
La uva esta hecha de vino La esperanza siempre se ubica como una posibilidad fincada en los afanes del progreso. Creer que el mañana representa una oportunidad para el desarrollo social, es parte del discurso que manejan los políticos para conmover y disuadir a la ciudadanía para emitir un sufragio. Inmersos en una crisis financiera de dimensiones mundiales, el 4 de noviembre mantendrá a la expectativa a todo el orbe. Si no ocurre una catástrofe, estamos en las postrimerías de un primer mandatario norteamericano, surgido del grupo racial de los negros. Para bien o para mal, las elecciones presidenciales de los Estados Unidos de América, siempre representan un tema que mantiene atento a todo el mundo y muy en especial a nuestro país.
La complicada vecindad que nos ha tocado vivir, disfrutar y padecer, ha sido motivo de numerosos análisis de destacados académicos que estudian la traumática relación de nuestro país con la nación de las barras y las estrellas. El notable diplomático mexicano, José Juan de Olloqui planteó en la decada de los noventa -gracias al apoyo del FCE- el concepto de la “Diplomacia Total”, en donde lejos de ver la frontera norte como una condicionante para el desarrollo, nos visualizáramos como el gran aliado que daría el anclaje a los gringos con el mundo. Así seríamos la nación que necesitan para superar los repudios acumulados durante la anterior centuria.
Es cierto, el pilar de la fortaleza que tienen los Estados Unidos, es la multiculturalidad alojada aparentemente en un cuerno de la abundancia. México es una república de contrastes en costumbres, modos y culturas, pero nuestra experiencia pluriétnica y multirracial es de sumo distinta a la naturaleza que se vive del otro lado del Río Bravo. Totonacas, huastecos, otomíes, zapotecas, mayas, tzotziles, ñañus, y los etcéteras necesarios a esta truncada lista de etnias, compartían en su esencia el amor a la tierra, al terruño originario que era su asidero en su existencia cosmogónica. Los Estados Unidos de América son plurirraciales por la migración pero no por el génesis de sus tribus nómadas.
Exceptuando la notable vocación guerrera de los aztecas, México se significa (así, en presente y con la aparente absurda discordancia copretérita del futuro verbo que inicia la siguiente frase, porque considero aún la vigencia de este postulado) por ser un país tolerante que aceptaba que sus pueblos se rigieran por sus propias costumbres y motivaciones. Estados Unidos de América, ustedes no tienen esa vocación de raíces místicas que se afirman en nuestras diferencias.
La actitud temeraria de algunos amanuenses de la opinión reduccionista, se atreve –no a sugerir, sino a declarar- a la comparación criminal de Andrés Manuel López Obrador con el Senador Barack Hussein Obama. Aseguran que muchas líneas discursivas coinciden porque se tratan de líderes d e la misma naturaleza. El reduccionismo puede engañar fácilmente a los miembros de la aldea. El mensaje de Obama puede acercarse al del nefasto “presidente legítimo” (así en minúsculas), porque se trata de memorables peroratas en contra del stablishmement, Barack no puede compararse con el tierno “pejelagarto”, porque es un político que ha sabido mostrar una actitud prudente, conciliadora, propositiva y revolucionaria.
AMLO es un tipo intransigente, orgulloso y bravucón. Los intentos tristes por acercar a Obama con el loco del trópico tabasqueño, son una fantasía que permanece en el mutis de sus equivocados agoreros. Eduardo Galeano pareció describir esta experiencia parcial en su breve reseña del “Lenguaje del Arte”: El Chínolope vendía diarios y lustraba zapatos en La Habana. Para salir de pobre, se marchó a Nueva York. Allá, alguien le regaló una vieja cámara de fotos.
El Chinolope nunca había tenido una cámara en las manos, pero le dijeron que era fácil. -Tú miras por aquí y apríetas allí. Y se echó a las calles. Y a poco andar escuchó balazos y se metió en una barbería y alzó la cámara y miró por aquí y apretó allí. En la barbería habían acribillado al gangster Joe Anastasial que se estaba afeitando, y esa fue la primera foto de la vida profesional de Chinolope. Se la pagaron una fortuna. Esa foto era una hazańa. El Chinolope había logrado fotografiar a la muerte. La muerte estaba allí: no en el muerto, ni en el matador. La muerte estaba en la cara del barbero que la vio.
La diferencia es que Barack Hussein Obama si va a ganar, y Andrés Manuel es solamente un remedo tendencioso de un mesías desdibujado por sus problemas de personalidad. La prudencia en la barrica determinan el bouquet: El vinagre, a pesar del mismo inicio, esta lejos de un buen merlot. Yo estoy con Obama.
DE CORAZON A CORAZON
Todos somos Minatitlán
El sur de Veracruz, azotado por las aguas torrenciales, requiere de la ayuda de todos para que la crisis sanitaria sea superada y cuanto antes se logre la reconstrucción del entorno. Se requieren de muchas horas de trabajo para avanzar por las colonias y comunidades que sufrieron la creciente de los ríos.
Un recorrido por la zona demuestra que la población que se encuentra asentada en estas regiones, requiere de todo el respaldo de los gobiernos y de la sociedad civil para emprender el camino hacia la normalidad que merecen en sus viviendas.
La autopista que se dirige a Minatitlán aún tiene a los costados unos paisajes de sol posándose sobre el agua que rodea la copa de muchos árboles. El hogar de muchos desamparados estuvo sumergido por varias crudas noches. Ahora es el momento en donde la inmundicia se postra sobre el chicloso terreno de arcilla.
Es importante destacar el papel relevante que ha desempeñado el DIF estatal, a través de su programa “Tú decides”. Jóvenes voluntarios acuden al llamado para participar en las jornadas de descacharrización y ayuda sanitaria. Hacia muchos ayeres -quizás desde la época de la instrucción primaria- que no me calzaba unas botas de hule.
Mi entusiasmo fue mayúsculo porque afortunadamente había un par con el número que ostentaba Diego Maradona en la selección albiceleste campeona del mundial de fútbol. Inmediatamente después, el rompevientos colorado cubría el torso, para repeler el tenue goteo que se precipitaba. Los elásticos del cubrebocas se ceñían al rostro para protegerse de algunas partículas nocivas que se encuentran en el ambiente. El sombrero de palma era una pálida defensa contra la resolana que atacaba la mirada. Los guantes de cirujano eran el medio adecuado para manipular una hirviente cal que se unía al polvo para destruir a los microbios.
El grupo recorrió “El Jagüey”, por todos los rincones de ese barrio, para pintar de blanco sus calles, atacar los arroyuelos con fluidos contaminantes y fauna que potencialmente transmite las fiebres y los dolores del dengue. Estábamos viviendo auténticamente lo que es el servicio social a la comunidad, apoyándola en sus necesidades primarias, enfrentando cuanto antes los estragos de la lluvia. La solidaridad es una virtud fanerógama. Los compromisos del corazón, son exclusividad de personas colmadas de buen espíritu. El altruismo es una actividad que requiere de un criterio sensible, dispuesto a contribuir al desarrollo de los más desprotegidos. No se trata de un asunto de religión, la ayuda al prójimo en desgracia, ennoblece y dignifica a quien lo emprende, con el propósito de auxiliar ante la adversidad.
Las casas tienen grabada la marca del agua. Una línea negra que indica cual fue la estatura de la ferocidad de la naturaleza. Los niños jugando sobre la tierra, con unas canicas que se funden con el lodo, ajenos en su inocencia en cuanto a la magnitud de la desgracia. Estas escenas son las que hacen que la “monotonía” de la oficina quede atrás. La invitación de Frida Rosas Peralta para “desarraigarme” tres días del escritorio, resultó una lección de vida. En mi mente aún recuerdo el siniestro torrencial que apabulló el Totonacapan en 1999. Ver a Papantla desgajada en sus cumbres y cuarteada en sus calles fue una experiencia aterradora. Lo que ocurre en Minatitlán es algo terrible, pero la respuesta decidida que ha tenido el Gobernador Fidel Herrera Beltrán, ha dado esperanza a los miles de damnificados que en segundos vieron como sus moradas comenzaban a ser consumidas por la voracidad de la corriente.
La prosperidad de un gobierno, se encuentra en la búsqueda incansable del beneficio colectivo. Gobernar es, en buena proporción, un asunto de percepciones. Trabajar y comunicar con eficacia y pulcritud, esa es la clave por la que las labores de doña Rosa Borunda Quevedo es apreciado por la población. El DIF, considerado como el corazón humanitario de la actual administración estatal, es la punta de lanza para hacer que Minatitlán se levante de nuevo. Lo comento Zita Pazzi, donar a los centros de acopio no puede ser una moda fugaz. Es necesario mantener la solidaridad entre todos los veracruzanos y apoyar a las distintas organizaciones que sirven de enlace para recolectar alimentos, abrigo y medicinas. Falta mucho por hacer, es un deber cívico apoyar dentro de lo que tengamos a nuestro alcance. “La labor que se realiza, no estaría completa sin el apoyo que otorgan las asociaciones altruistas y la sociedad en general; que con su ayuda y las aportaciones, hacen que las acciones del DIF Estatal se vean multiplicadas en beneficio de los más necesitados”. Ayudemos de corazón a corazón.
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