
Luis Castillo | ¿Cómo podemos medir las acciones de un gobierno?, ¿cómo validamos que realmente cumpla con su encargo de velar por sus ciudadanos? Por supuesto me refiero a la labor del brazo ejecutivo del gobierno y de los encargados de Protección Civil a nivel nacional y estatal.
El fin de semana pasado vivimos uno de los peores desastres naturales de este año. Fuertes lluvias provocaron el desbordamiento de ríos e inundaciones en diversos estados del país.
Los más afectados fueron Veracruz, Hidalgo, Puebla, San Luis Potosí y Querétaro. Al momento van 76 personas fallecidas y 31 desaparecidas. Un desastre total y, como es costumbre, las autoridades dejaron mucho que desear.
Primero analicemos qué condiciones propiciaron esta situación. La tormenta tropical «Raymond», un sistema de baja presión y las ráfagas de la tormenta tropical «Priscilla». Que se hayan juntado esas situaciones es un combo letal.
La Presidenta comentó en una de sus conferencias matutinas que fueron varios fenómenos los que generaron la lluvia intensa y que no se esperaba fuera de tal magnitud.
Yo difiero, se tienen todos los sistemas de alerta meteorológica que indicaron que iban a ser lluvias torrenciales, inclusive el jueves la Conagua alertó. Es información que se tiene con días de anticipación.
Tenemos toda la ciencia, los instrumentos y las metodologías de nuestro lado. Sin embargo lo que más le falla a este gobierno es el tema de la ejecución.
México es un país rodeado de agua, todos los años sufrimos los embates de la madre naturaleza con huracanes, ciclones e inundaciones. ¿Entonces por qué todos los años ocurren desastres?
Ahí es donde debemos tener ojo crítico, realmente ¿a dónde se van los presupuestos en materia de Protección Civil?, ¿de qué manera se ejercen?, ¿con responsabilidad?, ¿de manera preventiva?, o más bien son reactivos y no se administran de la mejor manera.
¿De qué sirve ver a los políticos ir a las zonas afectadas cuando ya hay muertos, cuando ya hay pérdidas? ¿No sería mejor prevenir?
Por su puesto que sí, pero los números dicen lo contrario, cada año le bajan al presupuesto de Protección Civil. Simplemente en 2025 bajó un 8 por ciento con respecto al año 2024. Sigan el dinero y ahí detectarán en dónde trae el enfoque el gobierno.
A nivel federal la responsable de Protección Civil es una funcionara llamada Laura Velázquez. Ella debería rendir cuentas de cómo ha gestionado esta importante dependencia dentro del gobierno federal.
Lo más triste del caso es que esta política viene heredada de la administración de Andrés Manuel López Obrador, donde para variar hubo una pésima gestión durante los huracanes «Otis» y «John». La Presidenta viene cargando lastres.
Yo pienso que una persona que no da buenos resultados en el puesto no puede continuar gestionando algo tan importante. Hay muchos funcionarios que no están ayudando a la Presidenta y con tantos bomberazos pienso que no le ha dado el tiempo para evaluar y tomar alguna decisión.
Espero que siendo una mujer tan analítica pueda poner en ese puesto a alguien que dé el ancho.
Lo mismo va para los gobernadores y para sus titulares de Protección Civil. Estoy seguro que sus habitantes les harán una evaluación profunda.
Debemos de reconocer al Ejército mexicano, que implementó el Plan DN-III. Yo siempre he visto que actúan diligentemente y apoyan a la población, sin duda cumplen a cabalidad con su encargo.
Por lo menos en esta ocasión la titular del Ejecutivo, Claudia Sheinbaum, fue a las zonas afectadas, una clara diferencia con el Presidente anterior.
Tristemente la visita de un gobernador o de una Presidenta no les va a devolver a los familiares a sus seres queridos. Sostengo que el trabajo real es preventivo, no reactivo.
















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