
Rocío Nahle remodela la capital veracruzana
Coincidencias con Acosta Lagunes, hará historia
Que también Xalapa como Veracruz, estén de moda
Al estilo Mathey| Gustavo Cadena Mathey | Buen viernes, apreciado lector:
¿Alguna coincidencia entre Xalapa y Zacatecas? Una presume su Macuiltépec y su Cofre de Perote, la otra su histórico Cerro de la Bufa.
Pero más allá de montañas, lo que las une son sus gobernadores, personajes que dejan huella… y polémica.
Recuerdo aquel día en que el capitán Edmundo Quintero citó a Orlando García Ortiz y a este reportero: “El Señor Gobernador los espera temprano en la Casa de Gobierno”.
Don Agustín Acosta Lagunes, astuto, cargó un cuadro de Rafael Coronel muy querido artista plástico, como quien lleva bajo el brazo un as bajo la manga. Con su plan con maña, nos pidió cargar el cuadro rumbo a Zacatecas. Más tarde, en pleno informe, el regalo le valió aplausos “del pueblo y gobierno de Zacatecas”, como se decía antes, como se dice hoy. Y, de paso, reforzó su imagen de estratega.
Ah, pero cuando descendíamos cerca del aeropuerto, como acá, entre El Lencero y la ciudad, nos explicó su proyecto pensado de remodelación del Museo de Xalapa, con la avenida Lázaro Cárdenas con todo y árboles y bugambilias, hasta el aeropuerto local; que los visitantes llegaran desde allá y encontraran una vía amplia, moderna y un espacio digno, un saludo de la ciudad a su historia y a sus visitantes.
Ese gesto, como tantos otros, quedó grabado en la memoria de Veracruz. Hoy, al ver la obra que Rocío Nahle emprende en la capital, no puedo evitar recordar aquel tiempo.
La polémica se enciende, como entonces, pero detrás late la intención de transformar. Doña Rocío, zacatecana de carácter fuerte, parece seguir la escuela de Acosta Lagunes: obras que incomodan al principio, pero que con el tiempo se convierten en símbolos. (Tal vez le falte mejorar su trato con la prensa, pero ya sabemos que los archivos guardan mejor memoria que cualquier boletín).
Y volviendo a lo esencial: ya viene el calorón, cuidemos el agua, las plantas… y sobre todo la democracia. Porque, como el Wi-Fi, si no se protege, un día se cae. Y a diferencia del internet, la democracia no tiene repetidor ni segunda oportunidad. ¡Aguas!
gustavocadenamathey@hotmail.com
Premio Nacional de Periodismo otorgado por el Club de Periodistas de la Ciudad de México.















Deja un comentario