
Agustín Basilio de la Vega | La propuesta de MORENA que adiciona un párrafo al artículo 16 de la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público va en el sentido de limitar la libre opinión de los religiosos que publican en redes sociales y plataformas digitales de multimedia y los convierte en ciudadanos de segunda.
La reforma es engañosa porque señala que pretende el “el respeto a los derechos digitales, la neutralidad de la red y la prevención de discursos de odio”. Analicemos cada punto para desenmascarar este nuevo intento que busca apuntalar el autoritarismo en México mediante callar a quienes denuncian la injusticia y promueven el respeto a los derechos humanos.
¿Qué es un derecho digital? En la declaración universal de los derechos del hombre se establece con claridad la libertad de pensar, creer y opinar. Hasta el momento no conozco a ningún sacerdote, o religiosa que obligue a sus fieles a compartir contenido o dar “likes” a las paginas oficiales de alguna diócesis o parroquia como sí lo hacen los funcionarios de la cuarta transformación que piden a sus colaboradores estar pendientes de las publicaciones de Sheinbaum, Nahle y Morena y replicarlas o poner “me gusta”. Esto último si atenta contra el derecho humano de ser libre y opinar sin ser cuestionado o sancionado.
La red o Internet en sí misma es neutral y cada quien consume libremente lo que considera útil o necesario para su vida. El Estado no debe intervenir para coartar la libertad de las personas salvo en los casos que se violenten otros derechos humanos y se ponga en riesgo a la comunidad. Sostener que el Gobierno es quien debe decir que sí o que no deben publicar las sacerdotes o pastores es simplemente autoritario y eso si es parcial pues la intención escondida es acallar las críticas al gobierno.
Si de discursos de odio se tiene que hablar, las mañaneras son uno de los mejores ejemplos pues desde allí se predica en contra de conservadores, empresarios, medios, periodistas, partidos políticos, españoles etc, a quienes se les considera adversarios y hasta traidores a la patria. En cambio, las plataformas oficiales religiosas cristianas predican el evangelio de Cristo cuya esencia es el amor al prójimo y el perdón incluso al enemigo.
MORENA ve la “paja en el ojo ajeno” pues ellos sí promueven la desaparición de quienes piensan diferente y hasta hacen públicos sus ritos prehispánicos para encomendarse a los dioses aztecas cuando reciben “bastones de mando” o se hacen limpias con actos de brujería y magia negra.
No olvidemos que los cristianos, religiosos o laicos tienen como principal misión temporal promover el respeto a la dignidad humana e impulsar la consecución del Bien Común y para ello la dimensión profética, es decir el anuncio del evangelio, es fundamental hacerla por los medios posibles que ofrece la modernidad.
Ejemplo de lo anterior es la participación de los padres de la patria en nuestra independencia pues es imposible imaginar al México independiente sin los Jesuitas, y los curas Hidalgo y Morelos. Coartar la libertad de expresión de los religiosos atenta contra la libertad de los mexicanos.
X @basiliodelavega 10 de noviembre de 2025
















Deja un comentario