Arrasado el jardín, profanados los cálices y las arras, entraron a caballo los hunos en la biblioteca monástica y rompieron los libros incomprensibles y los vituperaron y los quemaron, acaso temerosos de que las letras encubrieran blasfemias contra su dios, que era una cimitarra de hierro.
Los Teólogos (Borges –Borgues por decreto foxista-)
Al irse conformando como religión, la iglesia cristiana va sufriendo transformaciones, pasa de ser cristiana a católica y se autonombró Santa Madre, cobijándose bajo el manto de María de Guadalupe, Madre de Dios hijo; simultáneamente, va creando un tipo de intelectuales específicos con el fin de hacer llegar el conocimiento y sabiduría de las enseñanzas de Jesús (léase Dios) a sus seguidores, sin embargo, tanto poder concentrado en pocas manos, con el recurrir del tiempo, degeneró el fin que perseguía la Iglesia.
Varios fueron los concilios celebrados para evitar cismas al interior del cuerpo intelectual de la iglesia católica. Varios también, fueron los teólogos que se avocaron al intento de mantener unido a este cuerpo y a sus seguidores (La Iglesia). Agustín de Ipona, Tomás de Aquino, Tomás Moro, Erasmo de Rótterdam, principalmente, utilizaron la filosofía para defender la religión del elegido.
Sin embargo, la Iglesia se dividió, primero, en Ortodoxa griega y heterodoxa romana; la iglesia heterodoxa romana, cometió en su interior hechos abominables y una represión que desencadenó en otro cisma: alrededor de 1500, un fraile dominico tradujo la Biblia del latín –idioma clerical Per se– al alemán, provocando con ello la ira del Papa y, consecuentemente, su persecución, pues fue considerado como un heresiarca.
Alrededor del 1550, un soldado español, en un arranque de misticismo, tuvo la idea de fundar, y fundó, una orden religiosa que impusiera un dique a las ideas del dominico renegado, y que no era otra cosa que una protesta contra los abusos de los católicos; una vez concedida la bula papal, Iñigo López de Recalde, cambió su nombre por el de Ignacio de Loyola y su orden se llamó, desde entonces, Compañía de Jesús, es decir: Jesuitas, quienes, apoyándose en la filosofía, detuvieron la reacción que desatara Lutero, el renegado.
El continente americano recibió las bendiciones del clero y la educación de los jesuitas, pero, a finales de 1700, el brazo intelectual separado de la iglesia (los masones), expulsaron a los jesuitas de América y casi consiguieron la extinción de la orden, simultáneamente, pusieron en el poder a grandes maestres que intentaron, por todos los medios, de enseñar a los fieles que, la inscripción en la cruz (INRI), no significa solamente Iesus Nazarenus Rex Iudeam, sino: Ígnea Natura Renovatur Íntegra, también basándose en la filosofía.
Hoy, en pleno siglo XXI, el poder eclesiástico (Católico si así lo prefieren) sigue cometiendo errores, apenas salvados por el polaco Woijtila, mientras que, el brazo separado que no admite la divinidad de María (Evangélicos), va cobrando fuerza y ganando las posiciones que el catolicismo va perdiendo, agrupándose en un cuerpo religioso que se denomina, paradójicamente, cristiano, utilizando, en su empresa… la filosofía.
Originalmente, la filosofía resultaba una fuerte oposición para los dogmas de fe de la Iglesia, sin embargo, el texto original del evangelio de Juan, el único de los doce que murió de viejo, escrito en griego, comienza diciendo: “En un principio fue el Logos y el Logos era Dios…” Esto resulta comprensible si tomamos en cuenta que, los hebreos se “contaminaron” con los griegos, sin embargo, hay serias dudas sobre el origen de este evangelio, y sobre la mano que lo escribió, puesto que, en otro texto del mismo autor, completamente filosófico, lleno de imágenes fatalistas, el lenguaje que se utiliza, no sólo no es el mismo, sino que difiere del primero en cuanto al fin que persigue y que, una vez más, de modo paradójico, la iglesia católica utiliza, en lugar de texto atrayente, en un texto condenatorio, deformando hasta la aberración sus significados, basándose en la filosofía…
No es gratuito que la raíz de las tres principales religiones del mundo sea hebrea (los chinos son aparte pero no hay mayoría católica), pero con eso es suficiente para decir que, curiosamente, el negrito de centro izquierda que ganó las elecciones en Estados Unidos lleva un nombre hebreo: Barak y que, gracias a eso, la situación en Palestina seguirá siendo la misma, coño, si hasta el embajador de México en la zona de conflicto lo dice, los judíos le apostaron a ganar, es decir, a los dos gallos.
Que curioso, curioso pues, ha sido Estados Unidos vía C.I.A quien ha entrenado a los extremistas palestinos y similares en tácticas terroristas (Remember S11) y todo con el pretexto de ayudar a los pueblos oprimidos –sin mencionar la enorme cantidad de recursos petroleros vía Texaco y etc., que se llevarán a casa de gananacia- comentaba con alguien lo enormemente raro que es que los Israelíes (Léase Judíos –lástima que no los exterminó Hitler-) no ocupen militarmente el territorio palestino y reciban una enorme cantidad de armamento vía USA.
Jugar con fuego es algo que nos ha dejado la religión, pero sólo los más avezados han logrado salir airosos (cruzar el pantano sin mancharse escribió Díaz Mirón) de tales afanes y esto me lleva a una ligera observación: ¿cuantas veces ha estado Felipe Calderón en Veracruz éste año 2009? Antes venía Mouriño, pero antes era antes, hoy, aunque el secretario de gobernación sea amigo de Yunes Linares pues, no es la misma corriente que Calderón…
¿Qué es un fantasma? Preguntó Stepehn. Un hombre que se ha desvanecido hasta ser impalpable, por muerte, por ausencia, por cambio de costumbres.
Tenga usted un buen día















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