¿Alguna vez has escuchado la palabra residuo, en alguna conversación en el radio, la televisión ó en algún otro medio de comunicación?, ¿Tendremos algo que ver con este término?, ¿Existen a nuestro alrededor los residuos? En realidad nos rodean por todas partes, en casa, en la vía pública, en la escuela, en nuestros trabajos, y el problema es que no aparecen por arte de magia. ¿Qué pasaría si resumimos las actividades que realizamos durante un día y de cada una de ellas guardamos toda la basura que generamos?, el resultado sería aterrador seguramente.
Indudablemente todos producimos basura, cualquier ser vivo genera basura. El problema radica desde la célula que conforma los tres órdenes de gobierno, los ayuntamientos no fomentan la cultura de la separación de residuos, ni invierten en proyectos que erradiquen este problema cada día más complejo, la mayoría de las familias diariamente revuelve los residuos en botes que a la larga huelen mal, contaminan y atraen plagas como las moscas, cucarachas y ratas, entre otras. Definitivamente el consumir y desechar productos de ninguna manera implica contaminar, hay soluciones que se pueden instrumentar, siempre y cuando exista visión y deseos de contribuir a mejorar el medio ambiente.
Es importante comenzar a separar los desechos que generamos en nuestras casas. Si estos no se mezclan desde el origen de donde se producen, no serán basura, se podrán volver a aprovechar y tendrán más valor que cuando son separados por el pepenador en las calles o en el propio tiradero.
Es importante mencionar que la basura se clasifica en orgánica, inorgánica y sanitaria. Orgánica: todo desecho de origen biológico, que alguna vez estuvo vivo o fue parte de un ser vivo, por ejemplo: hojas, ramas, cáscaras y residuos de la fabricación de alimentos en el hogar. Inorgánica: todo desecho de origen no biológico, industrial o de algún otro proceso no natural, por ejemplo: plástico, vidrio y telas sintéticas. Basura sanitaria: Estos materiales se generan en muy baja proporción comparado con los dos anteriores y no son reciclables, entre ellos se encuentran el algodón, toallas sanitarias, pañales desechables, gasas, colillas de cigarro, pilas, etc.
Es importante conocer que nuestro país está reprobado en la cultura de separación de residuos, de hecho México cuenta con más de 50 mil tiraderos a cielo abierto, que es a donde se depositan alrededor de 100 mil toneladas de basura al día, lo que representa que se produzcan 10 millones de m3 de basura al mes. Algunos de estos basureros se están rehabilitando ó en proceso de abandono sin ningún tratamiento. También, tanto en lugares oficiales como clandestinos la basura se quema, generando humos y gases dañinos. Como parte de un proceso natural la basura, esta se degrada y a su vez generan lixiviados, que son jugos que produce la basura acumulada en descomposición, siendo peligrosos por sus contenidos como el aluminio, fierro, plomo, entre otros, mismos que a su paso arrastran sustancias y materiales de otro tipo que los hacen más peligrosos.
Se está a tiempo de implementar políticas públicas al respecto, que obliguen tanto a los ayuntamientos como a los ciudadanos a exigir y cumplir las disposiciones para disponer de lugares limpios de la contaminación ambiental y visual que genera la basura, propiciando la cultura de la separación y tratamiento de los residuos sólidos municipales.
La Unión Europea (UE) se rige bajo el principio de las cuatro ‘R’, es decir, Reducción de las materias primas empleadas, Reutilización de los productos, Reciclaje y la Recuperación de la energía contenida en los desperdicios. Aún cuando no forma parte de la UE, Suiza está considerado como un país ejemplar en el manejo de residuos. Con un porcentaje de más de 50% de basuras urbanas tratadas, es de los países con más educación ambiental de Europa. La tasa de reciclaje supera incluso el 95% de algunos tipos de materiales tales como el vidrio.
Para impulsar este hábito, numerosas comunas suizas han introducido la «tasa por saco de basura». Cada bolso repleta de desechos debe tener pegada una etiqueta que compruebe que la tasa para su evacuación ha sido pagada. Sólo así puede ser tomada por el camión de la basura. En cambio, el reciclaje del vidrio, el papel y los desechos orgánicos es gratuito, pero cada hogar se encarga de ubicarlo en los depósitos específicos para su reutilización. En Suiza existen 29 centros de incineración de basura. Las fábricas de tratamiento representan un método eficaz para reducir el volumen de los residuos y, además, participan también en el aprovisionamiento energético del país. En 2006, la quema de basura generó una producción de 1,823 gigawatts/hora (GWH), es decir, 3.1% de la producción eléctrica global de Suiza.
Es necesario y cada día se hace urgente, que nosotros también adoptemos la cultura de la separación de la basura y exijamos a nuestros municipios que desarrollen políticas públicas para esta actividad. Esto nos llevará a: RECUPERAR; RECICLAR; REUTILIZAR; REDUCIR, existen varias opciones de hacerlo: una buena manera de desechar la basura orgánica es ubicándola en un bote colocado a un lado del fregadero de cocina, posteriormente junto con los desperdicios del jardín se puede ir haciendo composta, que es el mejor abono natural y el más barato. La basura inorgánica puede desecharse de la siguiente manera: En un lugar de la casa se colocan 5 rejillas, o bien, cajas de cartón o bolsas de plástico grandes. En cada una de ellas, se va depositando separadamente: Papel y cartón: Acomodarlo plano y desdoblado. Vidrio: Enjuagado y seco; no es recomendable romperlo. Plástico: Limpio y seco. Envases plásticos: deben ser enjuagados, aplastados y colocarles su tapa. Metal: A las latas enjuagadas se les puede quitar el fondo, aplanarlas y así ocuparán menos espacio. Varios: zapatos, madera, hule, trapos, pilas, aerosoles, etc.
De esa manera, lo que se podrá entregar al camión recolector son plásticos y basura sanitaria. En cambio, los materiales reciclables como el papel, cartón, vidrio, envases plásticos y metal, pueden ser entregados solicitando al personal del camión recolector que no los revuelva con la materia orgánica ya que es material reciclable. Si separamos así los desechos, no estaremos produciendo basura, sino materiales agradables, limpios y sobre todo útiles, que pueden ser reciclados.
Es urgente y determinante conceptualizar el problema de la basura, si lo queremos observar como tal, será siempre una situación difícil de resolver. Sin embargo, si lo planteamos como una acción que se deriva de la vida cotidiana, será indispensable tomar medidas que conlleven a resolver este problema ambiental, asumiéndolo en lugar de un problema a una obligación.
Si se requiere tener éxito pleno, se debe manejar un proyecto integral, desde la educación cívica de los ciudadanos en todos los niveles sociales, hasta la recolección, separación y disposición final de los residuos sólidos municipales. Se trata pues de que sea un proyecto de ganar – ganar. ¡Que gane la ciudadanía, que gane el municipio y devolverle el triunfo al medio ambiente para que nos siga dando calidad de vida a las presentes y futuras generaciones!. ¿Usted qué opina?
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