Señaló que al regresar esa noche a su municipio el pasado 9 de febrero, Ramos Quiahua encontró a 300 militantes del PAN en el palacio municipal, quienes lo amenazaron con sacarlo del palacio y no dejarlo gobernar los próximos dos años en caso de no retractarse de su adhesión al PRI.
Desde ese día y hasta esta mañana, la familia de Quiahua Panzo fue arteramente amenazada por el legislador albiazul, Tito Delfín Cano, “quien como perro criollo, lanzó acusaciones de traidor y reiteró que iba a pagar las consecuencias por tal acto.
El PRI de Veracruz lamenta las terribles circunstancias por las que atraviesa el alcalde y su familia, y se solidarizan con él, reiterándole que una vez que se decida a actuar jurídicamente en contra de quienes le han amenazado, el partido le prestará toda la asesoría y asistencia que requiera.
El PAN vuelve a mostrar los caninos, la intolerancia y la bajeza ante la desesperación de una derrota anunciada”.















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